Historia de la Telefonia Celular

El 3 de diciembre de 1979 se puso en funcionamiento en Tokyo (Japón) la primera red de Telefonía Móvil Celular (TMC), con el objetivo principal de brindar a la sociedad más herramientas para comunicarse y hacer más eficaz y productivo su trabajo. Las principales ventajas que ofrece este servicio son la movilidad, la rapidez y la facilidad en la comunicación. De otro lado, la TMC ofrece una extensa gama de servicios, incluidos los prestados por el sistema fijo tradicional, con la ventaja de no tener que conectar a sus usuarios directamente a un cable, permitiéndoles así desplazarse de un sitio a otro. En el caso de Colombia, la adjudicación de la Telefonía Móvil Celular (TMC) se adelantó a comienzos de 1994 por medio de una de las licitaciones más importantes en la historia del sector de telecomunicaciones del país. Para satisfacer las exigencias técnicas y financieras de la licitación, cada grupo proponente se integró por lo menos con dos partes: un operador celular experimentado que garantizara la calidad del servicio y un empresario con alta capacidad de inversión. Así mismo, para garantizar la existencia de competencia y la calidad del servicio, el Gobierno dividió el país en tres regiones (Oriental, Occidental y Costa Atlántica), y estableció una red para empresas privadas - Red B- y otra para empresas de carácter mixto - Red A-, de modo que en cada región existieran dos operadores. De esta forma, durante el segundo semestre de 1994 los operadores celulares escogidos entraron a ofrecer sus servicios.

Luego de cinco años de operación en el país, el servicio de telefonía móvil celular cuenta con un total de 1’817.199 abonados en servicio1, lo que representa una penetración del 4.37% de la población2 colombiana. Este es un porcentaje alto, si se tiene en cuenta que en otros países de América Latina como Perú, Ecuador, México y Brasil aún no se han alcanzado esos niveles de penetración, al tiempo que países como Argentina se demoraron más de siete años en hacerlo. El éxito de la telefonía celular en Colombia se debe a factores muy particulares, como la falta de líneas convencionales para un país con grandes necesidades de comunicación y la implantación desde un principio del esquema “Calling Party Pays”, entre otros.